Pérdidas de aire más comunes en el hogar

Paredes: Representan entre el 18% y el 50% del total de las fugas de aire que se producen a través de la envolvente. Se localizan básicamente en las uniones de los cerramientos, enchufes eléctricos y paso de tuberías.

Techos: Representan entre el 3% y el 30% del total de fugas de aire, reducen la efectividad de aislamiento y contribuyen a la perdida de energía en el caso de las últimas plantas. Los dispositivos de iluminación, cableado y el paso de tuberías son áreas que deben tratarse con especial cuidado.

Sistemas de ventilación: Representan entre el 3% y el 28% de las fugas de aire. Se trata de unidades de tratamiento de aire, sistemas de conductos de aire, rejillas de ventilación (para la ventilación de cocinas por ejemplo), tomas de aire para combustión de calderas. Especial mención merecen los sistemas de conductos, ya que para conseguir el movimiento de aire necesario hay que generar una diferencia de presión, la cual puede llegar a superar 10 veces la diferencia de presión entre el interior y el exterior de una vivienda. Estudios de campo demuestran que se pueden eliminar desde el 25% hasta el 66% de las fugas en los conductos.

Puertas y ventanas: Representan entre el 6% y el 25% del total de fugas de aire. Las fugas de aire dependen del tipo de ventana. Las ventanas con burletes muestran una capacidad superior para impedir el paso del aire.

Chimeneas: Dependiendo si existen o no, pueden llegar a suponer el 30% de las fugas de aire. Cuando existe y no se utiliza, se emplean una serie de trampillas que cierran para impedir el paso del aire, aunque estas raras veces funcionan correctamente. También existen una serie de protecciones de cristal que se colocan en las chimeneas, se trata de dispositivos que sirven para prevenir posibles accidentes, aunque también actúan reduciendo el aire en exceso que pudiera salir de la chimenea cuando se produce la combustión. De todas formas no son más herméticas que las trampillas ya mencionadas. Los tapones para chimeneas son dispositivos que se muestran más efectivos a la hora de tratar de evitar fugas de aire cuando la chimenea no está siendo utilizada.

Rejillas de extracción en espacios acondicionados: Las fugas de aire que representan pueden ser entre el 2% y el 12% del total. Por ejemplo, rejillas de extracción en los espacios acondicionados que no disponen de trampillas o estas no cierran correctamente.

Difusión de aire a través de paredes: Su influencia es muy pequeña, menor que el 1% del total. No se trata de un mecanismo importante en comparación con el resto de las fugas de aire analizadas. Para una diferencia de presión de 5 Pa a un lado y otro de la pared, la permeabilidad de los materiales utilizados producen renovaciones de aire por hora inferiores a 0, 01/h-1 en construcciones típicas de viviendas.

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